
Una ciudad "a escala humana", con mayor homogeneidad en alturas en las construcciones, la eliminación de disrupciones y la promoción de mixturas de usos que permitan evitar la delimitación de zonas o distritos hoy establecidos son algunas de las propuestas que el gobierno porteño plasmará en un proyecto de reforma del actual Código de Planeamiento Urbano, que someterá a discusión entre vecinos y expertos para definir la futura morfología de la Capital.














