
La ciudad cuenta con más de 100 kilómetros de ciclovías y la bicicleta ya es el principal medio de transporte alternativo. Sin embargo, en muchos casos el descuido y la inseguridad invadieron poco a poco estos espacios utilizados por miles de personas cada día.
Así, los ciclistas no sólo deben sortear contenedores, motos, autos mal estacionados y mercadería, sino también evitar a los arrebatadores. O, peor, enfrentar la muerte, como le ocurrió hace dos semanas a Pablo Tonello.






