
La clase media tiene plata en el bolsillo . Ha sido el gran motor del consumo, uno de los bastiones del modelo económico del kirchnerismo, en los últimos años.
Hay electrodomésticos, celulares y equipos tecnológicos en gran parte de los hogares argentinos de ingresos medios.
Los TV de plasma no paran de venderse y la expansión del parque de aires acondicionados creció a valores récord. Pero hay una particularidad: cada vez más los TV y los acondicionadores animan y refrescan ambientes que son de inquilinos y no de propietarios.
La Argentina de los últimos años se ha dado un lujo: alejar del horizonte de gran parte de la clase media el sueño de la casa propia y, en menos medida, del auto 0 kilómetro.
Con los inmuebles la situación es compleja: hay una generación de jóvenes profesionales que sale a trabajar con una certeza: si los padres no le tienden un puente hacia la casa propia su esfuerzo deberá ser mayor que el de sus hermanos, amigos o primos mayores.




