lunes, 22 de julio de 2013

El Gobierno porteño y los vecinos, otra vez en guerra por los adoquines

En San Telmo los remueven sin respetar criterios históricos. Y en barrios como Palermo y Parque Chacabuco asfaltan sobre el empedrado. Las obras fueron frenadas por amparos.



La guerra continúa: los vecinos se enfrentan con el Gobierno porteño para defender los adoquines, que están siendo reemplazados por asfalto o reconstruidos sin respetar criterios históricos. En San Telmo, Palermo y Parque Chacabuco, presentaron amparos y lograron frenar los trabajos. Pero en Villa Santa Rita es demasiado tarde: los operarios echaron una capa de pavimento sobre los adoquines de Emilio Lamarca al 1100.

Los vecinos de San Telmo son veteranos en esta contienda. En 2008, impidieron la transformación de Defensa en una peatonal asfaltada. Fue apenas una batalla ganada. En marzo pasado, una cuadrilla arrasó el empedrado de Carlos Calvo, a la altura del Bajo. En este caso, el plan oficial no es eliminarlo, sino rehacerlo reemplazando los adoquines en mal estado. Y construir cordones y cunetas de hormigón para que escurra el agua. Lo mismo pretenden hacer en Venezuela, Brasil, Humberto Primo y los pasajes San Lorenzo y Giuffra, entre Paseo Colón y Balcarce. Pero los vecinos presentaron un amparo y la Justicia en lo Contencioso Administrativo porteña paralizó las obras. “El adoquinado de Carlos Calvo tenía 140 años y estaba bien. El hormigón y un cordón cuneta no tienen nada que ver con lo histórico. El empedrado hace a la identidad de nuestro barrio”, dice Oscar Teso, uno de los amparistas.

Los vecinos fueron a la Justicia representados por la Defensoría General de la Ciudad, que desde octubre de 2012 cuenta con una Unidad Especial Temática de Patrimonio Histórico. “Se nos acerca gente que ve vulnerado el patrimonio por una obra. Generalmente, hacen reclamos en el Gobierno porteño, pero no reciben respuestas. Nosotros canalizamos su pedido y los representamos. El vecino no tiene por qué pagar un abogado particular para defender lo que es de todos ”, explica Daniela Proietti, titular de esta Unidad.

Los vecinos se amparan en la ley de Patrimonio Cultural y en la 65, que establece que las calles adoquinadas “adyacentes y/o circundantes a monumentos o lugares históricos” deben ser conservadas así y reparadas con esos mismos materiales. Pero esta ley también dice que se pueden pavimentar las cuadras con más del 40% de su superficie reparada con asfalto.

“Quitamos los adoquines en calles que tienen tantos parches que esinviable rehacerlas –afirma el ministro de Espacio Público, Diego Santilli–. Nuestra política es mantener la mayor cantidad de cuadras adoquinadas posible”. En su cartera afirman que hacer una cuadra de asfalto cuesta entre $ 300.000 y $ 400.000 y toma un día de trabajo, Y que el adoquinado sale cuatro veces más y demora unos 20 días por cuadra.

Al mismo tiempo, Espacio Público está nivelando calzadas y aceras en Perú y Alsina y armando un adoquinado. En Bolívar, esta obra se detuvo porque Basta de Demoler interpuso un amparo y están esperando la resolución judicial. “El problema es que eliminen el desnivel entre vereda y calle, porque es una característica del casco histórico desde la época de la colonia ”, afirma Santiago Pusso, de la ONG.

En Palermo, están asfaltando sobre los adoquines. La calle Guatemala, entre Godoy Cruz y Aráoz, ya está pavimentada. Los vecinos juntaron 474 firmas contra las obras y, también con el patrocinio de la Defensoría General, presentaron un amparo. Así consiguieron una precautelar que impide remover los adoquines de Nicaragua, entre Armenia y Aráoz. Y una cautelar que prohíbe asfaltar sobre el adoquinado existente en todo Palermo. Sí permite remover adoquines, tomando recaudos para su preservación.

La Defensoría realizó una encuesta entre 156 vecinos de la calle Nicaragua: el 69% quiere mantener el adoquinado y el 25% dice que hay que sacarlo. El 57% de los que están a favor argumenta que hay queconservar las características del barrio; el 19% afirma que los adoquines ayudan a que escurra el agua, y el 17%, que reduce la velocidad del tránsito. Mientras, el 49% de los que quieren que los remuevan dice que hay que modernizar la zona; el 39% cree que sin empedrado se agilizaría el tránsito, y el 10% sostiene que el asfalto es más simple de mantener.

“No es verdad que el empedrado es más caro que el asfalto: los adoquines tienen 100 años y siguen estando bien –defiende la vecina Marta Constantin–. Pero a los vecinos nunca nos preguntan qué queremos ni nos avisan que van a hacer una obra. La empiezan como si fueran dueños de la Ciudad”.

En Parque Chacabuco, también están pavimentando sobre las calles adoquinadas Avelino Díaz, entre avenida La Plata y José María Moreno, y entre el 1500 y el 1600 de Viel, Albarracín y Beauchef. “No hay cartel de obra. Nunca hicieron un estudio y las calles estaban bien”, cuenta Jorge Cuello, que junto con su esposa Carolina acudió a la Defensoría y presentó un amparo. “Una precautelar paró la obra, pero ya asfaltaron la mitad. Soy constructor y sé cuando apuran obras porque hay elecciones. No hay planificación. Antes los barrios absorbían la lluvia por los terrenos particulares y las calles de adoquines. La población creció, se construyó más y no hay pluviales. Cuando llueve, las calles de asfalto son un tobogán de agua ”.

La Defensoría acaba de recibir otro pedido de ayuda, de una vecina de Villa Santa Rita. “En Emilio Lamarca al 1100 fue una máquina y tapó los adoquines con cemento –cuenta Proietti–. Como en los otros barrios, no pusieron cartel de obra ni le dieron intervención al consejo consultivo comunal. En un día asfaltan cuatro calles y, si no se reacciona rápido, no se puede hacer nada para impedirlo”.

Santilli insiste: “En las zonas históricas, vamos a sostener el adoquinado, aunque las cunetas de hormigón son necesarias para que escurra el agua. Ya apelamos las cautelares ante la Justicia para poder continuar con las obras”.

Link: http://www.clarin.com/ciudades/Gobierno-porteno-vecinos-guerra-adoquines_0_956904359.html

Fuente: Clarin, ciudades.

1 comentario:

  1. Encontré en mercado libre venta de lotes de adoquines, es decir que probablemente estén negociando con los que extraen. Por otro lado en mi barrio, Barracas, en la calle Perdriel del 0 al 100, el empedrado está muy emparchado con asfalto que dia a dia se deteriora produciendo baches tremendos.Este método de emparche ha sido reiterado durante 10 años sin lograr solución definitiva, lo que significa que tampoco demuestran criterio a la hora de mejorar calles que necesitan reparación en serio y de gravedad. De hecho, bajo la calle Perdriel circula el arroyo del mismo nombre, y la cantidad de autos que circulan es vastísima ya que sobre estas cuadras se sitúa el Hospital Británico, lo que pone en grave riesgo de que se produzca un accidente de mayor magnitud como que "al auto se lo trague la calle" como ha pasado en otros lugares.

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lunes, 22 de julio de 2013

El Gobierno porteño y los vecinos, otra vez en guerra por los adoquines

En San Telmo los remueven sin respetar criterios históricos. Y en barrios como Palermo y Parque Chacabuco asfaltan sobre el empedrado. Las obras fueron frenadas por amparos.



La guerra continúa: los vecinos se enfrentan con el Gobierno porteño para defender los adoquines, que están siendo reemplazados por asfalto o reconstruidos sin respetar criterios históricos. En San Telmo, Palermo y Parque Chacabuco, presentaron amparos y lograron frenar los trabajos. Pero en Villa Santa Rita es demasiado tarde: los operarios echaron una capa de pavimento sobre los adoquines de Emilio Lamarca al 1100.

Los vecinos de San Telmo son veteranos en esta contienda. En 2008, impidieron la transformación de Defensa en una peatonal asfaltada. Fue apenas una batalla ganada. En marzo pasado, una cuadrilla arrasó el empedrado de Carlos Calvo, a la altura del Bajo. En este caso, el plan oficial no es eliminarlo, sino rehacerlo reemplazando los adoquines en mal estado. Y construir cordones y cunetas de hormigón para que escurra el agua. Lo mismo pretenden hacer en Venezuela, Brasil, Humberto Primo y los pasajes San Lorenzo y Giuffra, entre Paseo Colón y Balcarce. Pero los vecinos presentaron un amparo y la Justicia en lo Contencioso Administrativo porteña paralizó las obras. “El adoquinado de Carlos Calvo tenía 140 años y estaba bien. El hormigón y un cordón cuneta no tienen nada que ver con lo histórico. El empedrado hace a la identidad de nuestro barrio”, dice Oscar Teso, uno de los amparistas.

Los vecinos fueron a la Justicia representados por la Defensoría General de la Ciudad, que desde octubre de 2012 cuenta con una Unidad Especial Temática de Patrimonio Histórico. “Se nos acerca gente que ve vulnerado el patrimonio por una obra. Generalmente, hacen reclamos en el Gobierno porteño, pero no reciben respuestas. Nosotros canalizamos su pedido y los representamos. El vecino no tiene por qué pagar un abogado particular para defender lo que es de todos ”, explica Daniela Proietti, titular de esta Unidad.

Los vecinos se amparan en la ley de Patrimonio Cultural y en la 65, que establece que las calles adoquinadas “adyacentes y/o circundantes a monumentos o lugares históricos” deben ser conservadas así y reparadas con esos mismos materiales. Pero esta ley también dice que se pueden pavimentar las cuadras con más del 40% de su superficie reparada con asfalto.

“Quitamos los adoquines en calles que tienen tantos parches que esinviable rehacerlas –afirma el ministro de Espacio Público, Diego Santilli–. Nuestra política es mantener la mayor cantidad de cuadras adoquinadas posible”. En su cartera afirman que hacer una cuadra de asfalto cuesta entre $ 300.000 y $ 400.000 y toma un día de trabajo, Y que el adoquinado sale cuatro veces más y demora unos 20 días por cuadra.

Al mismo tiempo, Espacio Público está nivelando calzadas y aceras en Perú y Alsina y armando un adoquinado. En Bolívar, esta obra se detuvo porque Basta de Demoler interpuso un amparo y están esperando la resolución judicial. “El problema es que eliminen el desnivel entre vereda y calle, porque es una característica del casco histórico desde la época de la colonia ”, afirma Santiago Pusso, de la ONG.

En Palermo, están asfaltando sobre los adoquines. La calle Guatemala, entre Godoy Cruz y Aráoz, ya está pavimentada. Los vecinos juntaron 474 firmas contra las obras y, también con el patrocinio de la Defensoría General, presentaron un amparo. Así consiguieron una precautelar que impide remover los adoquines de Nicaragua, entre Armenia y Aráoz. Y una cautelar que prohíbe asfaltar sobre el adoquinado existente en todo Palermo. Sí permite remover adoquines, tomando recaudos para su preservación.

La Defensoría realizó una encuesta entre 156 vecinos de la calle Nicaragua: el 69% quiere mantener el adoquinado y el 25% dice que hay que sacarlo. El 57% de los que están a favor argumenta que hay queconservar las características del barrio; el 19% afirma que los adoquines ayudan a que escurra el agua, y el 17%, que reduce la velocidad del tránsito. Mientras, el 49% de los que quieren que los remuevan dice que hay que modernizar la zona; el 39% cree que sin empedrado se agilizaría el tránsito, y el 10% sostiene que el asfalto es más simple de mantener.

“No es verdad que el empedrado es más caro que el asfalto: los adoquines tienen 100 años y siguen estando bien –defiende la vecina Marta Constantin–. Pero a los vecinos nunca nos preguntan qué queremos ni nos avisan que van a hacer una obra. La empiezan como si fueran dueños de la Ciudad”.

En Parque Chacabuco, también están pavimentando sobre las calles adoquinadas Avelino Díaz, entre avenida La Plata y José María Moreno, y entre el 1500 y el 1600 de Viel, Albarracín y Beauchef. “No hay cartel de obra. Nunca hicieron un estudio y las calles estaban bien”, cuenta Jorge Cuello, que junto con su esposa Carolina acudió a la Defensoría y presentó un amparo. “Una precautelar paró la obra, pero ya asfaltaron la mitad. Soy constructor y sé cuando apuran obras porque hay elecciones. No hay planificación. Antes los barrios absorbían la lluvia por los terrenos particulares y las calles de adoquines. La población creció, se construyó más y no hay pluviales. Cuando llueve, las calles de asfalto son un tobogán de agua ”.

La Defensoría acaba de recibir otro pedido de ayuda, de una vecina de Villa Santa Rita. “En Emilio Lamarca al 1100 fue una máquina y tapó los adoquines con cemento –cuenta Proietti–. Como en los otros barrios, no pusieron cartel de obra ni le dieron intervención al consejo consultivo comunal. En un día asfaltan cuatro calles y, si no se reacciona rápido, no se puede hacer nada para impedirlo”.

Santilli insiste: “En las zonas históricas, vamos a sostener el adoquinado, aunque las cunetas de hormigón son necesarias para que escurra el agua. Ya apelamos las cautelares ante la Justicia para poder continuar con las obras”.

Link: http://www.clarin.com/ciudades/Gobierno-porteno-vecinos-guerra-adoquines_0_956904359.html

Fuente: Clarin, ciudades.

1 comentario:

  1. Encontré en mercado libre venta de lotes de adoquines, es decir que probablemente estén negociando con los que extraen. Por otro lado en mi barrio, Barracas, en la calle Perdriel del 0 al 100, el empedrado está muy emparchado con asfalto que dia a dia se deteriora produciendo baches tremendos.Este método de emparche ha sido reiterado durante 10 años sin lograr solución definitiva, lo que significa que tampoco demuestran criterio a la hora de mejorar calles que necesitan reparación en serio y de gravedad. De hecho, bajo la calle Perdriel circula el arroyo del mismo nombre, y la cantidad de autos que circulan es vastísima ya que sobre estas cuadras se sitúa el Hospital Británico, lo que pone en grave riesgo de que se produzca un accidente de mayor magnitud como que "al auto se lo trague la calle" como ha pasado en otros lugares.

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