
La brecha entre el dólar “blue” y el oficial, que esta semana se ubicó por encima del 90%, vino a ennegrecer aún más el golpeado mercado inmobiliario.
El economista Pablo Lara, director de Estrateco Consultores, define la situación del mercado así: “el dólar billete mata al ladrillo por liquidez”. Y explica que: “para la percepción de la gente, tanto el dólar como las propiedades son históricamente los activos más seguros para resguardar sus ahorros. La diferencia está en que el billete puede hacerse líquido más rápido, en un contexto de crisis o de incertidumbre. En cambio, transformar en plata un inmueble puede costar mucho más.” Por eso hoy –con una brecha tan grande entre los dos dólares– el mercado ajusta por cantidad y no por precio, según coinciden en las inmobiliarias. La oferta y la demanda no participan porque no se pueden poner de acuerdo con el precio de la propiedad.
Ahora el dólar billete, con una cotización en ascenso, vuelve a ser una alternativa para la especulación, como pasó en toda crisis.


