
Los bajos del Parque Lezama, una zona históricamente ganada al río que en la actualidad funciona como transición entre el Casco histórico, Puerto Madero y el eje La Boca-Barracas, comienza a despuntar como un polo atractivo para nuevos emprendimientos inmobiliarios. Se trata de un sector de la ciudad con una identidad aún por construirse y que cuenta con viejos inmuebles de gran envergadura en desuso para demoler o reciclar que hoy son testimonios del pasado, como el caso de la vieja planta del diario Crónica.
