
Fue el primer pintor en darse cuenta de que la cosa no pasaba más por el campo ni por los gauchos, sino por una Buenos Aires que empezaba a despuntar –allá por el 1900– como un floreciente nodo de grandes edificios construyéndose, con grandes frigoríficos –como “La Blanca”, ubicado a la rivera del Riachuelo– trabajando las 24 horas seguidas con el sistema de “cama caliente” y con el nacimiento de industrias y usinas gigantes multiplicándose por doquier (de hecho, la gran Usina Eléctrica de la Compañía Alemana Transatlántica de Electricidad, construida en Dock Sud en 1910, llegó a ser por esa época la más grande del mundo).
Se trata del artista Pío Collivadino, también conocido como el primer paisajista urbano y moderno de los barrios marginales porteños. Y desde hoy podrá verse una gran exposición suya, con más de cien obras, en el Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA).
Se trata del artista Pío Collivadino, también conocido como el primer paisajista urbano y moderno de los barrios marginales porteños. Y desde hoy podrá verse una gran exposición suya, con más de cien obras, en el Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA).