
Las cocheras en el ámbito de la Capital Federal y del conurbano se convirtieron en un bien muy preciado por el aumento del parque automotor y a la decreciente oferta. Por los desarrollos de viviendas, gran cantidad de estacionamientos se demolieron sin cubrir la necesidad. Hoy, la mayoría de ellas están debajo de grandes edificios o torres en construcción. La demanda creció más en barrios de alta densidad vehicular, como Belgrano, Villa Crespo, Balvanera y Palermo.


