El buen hacer de las administraciones y el nivel de vida de sus habitantes, claves del éxito
Los inversores inmobiliarios prefieren las grandes ciudades con una frenética actividad económica y financiera como destino predilecto en busca de réditos derivados de la compra de edificios. Esta es la principal conclusión que puede extraerse del estudio elaborado por la consultora inmobiliaria Jones Lang Lasalle con motivo de la reunión anual del Foro Económico Mundial de Davos, Suiza. En el informe se analizan los principales destinos de las inversiones inmobiliarias y se arroja un dato demoledor: En tan sólo 30 grandes urbes se concentra el 50% del capital invertido en el 'ladrillo'.

Londres, Nueva York, Tokio y París encabezan la lista de ciudades en las que más dinero se ha invertido en inmuebles. Según recoge el informe, "estas 'super ciudades' concentran casi una quinta parte (18,5%) de la inversión directa en el sector inmobiliario". "Son las más grandes, las más conectadas internacionalmente, cuentan con un gran arraigo corporativo y con altos niveles de liquidez en el mercado inmobiliario", apunta el estudio de la consultora para explicar el abrumador éxito de estos mercados.